Censura a una periodista, ?de qué se asombra el pueblo cubano?

Viernes, junio 8, 2012

Thalía entrevista al presidente cubano Raúl Castro. Foto: Juventud Rebelde

El pasado martes, la periodista Thalía González –la escogida presencia de la crítica, a veces incluso débil- en el Noticiero Estelar de la Televisión Cubana, hizo hincapié en los altos precios de los productos en ese engendro monetario que es el CUC, -en el cual hay que comprar los productos esenciales del hogar- y trató de indagar por qué ocurría tal desbarajuste en la política de precios. Con su cámara, visitó varios establecimientos comerciales. Pero no la dejaron entrar. La prensa está censurada en esas tiendas –y en decenas de organismos-, pero el pueblo vive ajena a esa realidad. Y es, desde ese día la comidilla en la isla: los periodistas censurados.

Sin embargo, lo que para la población es sorpresa, para los reporteros es el pan nuestro de cada día.
Imaginen si para filmar una tienda de productos en CUC hay que tener autorizaciones superiores, cómo será para entrevistar a un ministro, un viceministro, y asómbrense, al director de una escuela ¡!!, un hospital, una fábrica.
A ello se le suma que quienes logran pasar por todos los tamices burocráticos ¿por miedo a que se le descubran sus manejos?, ¿Por qué no quieren perder los cargos?.?Porque trabajan mal? ¿ Porque aún creen que en aquello de que la prensa es el quinto poder?. Están sujetos luego a una revisión de los llamados niveles superiores, o del Departamento Ideológico.
Muchos reportajes críticos duermen el sueño eterno en el buró de algún –valga la redundancia- de burócrata oficial, aunque ni lo que se diga constituya un peligro para la seguridad nacional, ni sea un tema estratégico, ni nada que se le parezca. Son deseos, como se dice en cubano, de “machacar” al periodista, humillarlo, desestimularlo.
Lo cierto es que pensando en lo que dijo el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en uno de sus últimos discursos referido a la prensa, a la desaparición del secretismo, y de lo que se espera de los periodistas y sus órganos, cabe preguntarse: ¿quién realmente dirige a la prensa?. El PCC con su departamento ideológico, los directores, los directivos de los organismos. Menos el periodista, que según Martí tiene tanto de soldado – idea que muchos aprovechan para decir que el soldado no piensa.
Pues nosotros, los periodistas, que interpretamos ese martiano pensamiento como el deber que tenemos de ser leales a la verdad, defender nuestros principios y luchar por ellos, estamos en franca contradicción con los secretistas, censores irresponsables que ven peligros por donde quieran para no “quemarse las nalgas” ni perder sus carguitos.
Hora es ya, diría que décadas, que, salvo las informaciones estratégicas que lesionarían a la nación, quienes dirigen la prensa, y quienes permiten que una tendera le espete en la cara a una periodista que no puede filmar el interior de una tienda, se sacudan el cerebro, cojan la calle, hablen con el pueblo, visiten las redacciones, discutan con los periodistas de tu a tu, y dejen entrar un poco de aire fresco al periodismo cubano.
Los periodistas cubanos en su mayoría son talentosos, inteligentes y leales al proceso político cubano. Ganan una miseria y por ser trabajadores ideológicos no pueden tener algún otro tipo de negocios, es decir, viven y sufren las mismas privaciones que el resto del pueblo aunque su trabajo, tan subvalorado en algunos sectores, pudiera ser el motor impulsor de los cambios que, paradójicamente, se están produciendo en el país.
La tendencia es a no publicar los temas fuertes, a no profundizar en los por qué son negativos algunos renglones económicos, por ejemplo. Si algo le criticaba a la sección de Thalía González es que plantea problemas, pero nunca dice qué pasa después con los responsables de que se incumplan los contratos, de que el Estado no suministre los insumos a los trabajadores privados y estos sean obligados a comprar alimentos dedicados a la población, y como esos muchos temas que ella va presentando, pero que aún quedan “en el aire”..
¿ Qué respuesta darán ahora esos directivos que prohíben entrar a una periodista a una simple tienda para averiguar de dónde llegó la orientación de que subieran aún más los precios?. Ella, como profesional, y ellos, como dirigentes, están emplazados ante la opinión pública.
Supongo que a estas alturas, los teléfonos se hayan caído de tanto sonar en esos lugares donde existió la prohibición. Eso le ocurrió a Thalía, la designada para esos temas, pero, y con los demás periodistas a quienes mandan a apagar las grabadoras en las reuniones, o a sacar las cámaras, o a no hacerle entrevistas a determinadas figuras, qué. Ya veremos. Ojalá que de verdad se acabara el secretismo. Porque los secretos esos no, son tan antiguos como la Humanidad misma. Y no somos la excepción ni tampoco amigos de bandazos.

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Category: Sociedad cubana

Comments (1)

 

  1. avatar gallo dice:

    NO OS ASOMBREIS.. LIDICE
    Me atreveria a asegurar que a nuestro pueblo revolucionario le duele y mastica en silencio, sin tragar aun, el no apreciar cambios significativos en la actitud ante los errores de los cuadros intermedios y aun tambien superiores y espera, sin lugar a dudas, medidas ejemplarizantes hacia aquellos que manipulan las orientaciones recibidas a su conveniencia por no tener al parecer quien les pida cuentas oportuna y adecuadamente de lo malo que hacen y se sienten impunes o amparados… o tal vez tambien por no tener vision ni conviccion para plantear sus criterios en el lugar la forma y el momento correctos sobre orientaciones que no se pueden cumplir 100% sin daños a la Revolucion y al pueblo y juegan de esta forma con la paciencia y la bondad de este pueblo. Pongo un ejemplo:
    Recuerdo que el anterior Ministro de Cultura, a raiz de los reajustes laborales que se venian y vienen realizando en todos los sectores, tranquilizo a sus subordinados y al pueblo con un mensaje publico, alto y claro, a tono con lo que, a mi juicio, persiguen los reajustes en nuestro pais: no se tocarian en su sector a los que producian o brindaban servicios, solo a los administrativos improductivos… Solo alli al parecer hubo, a mi humilde modo de ver, valentia y agudeza politica, comprometida 100% con la Revolucion y el pueblo… Esa actitud contrasta con la que aprecio en Higiene y Epidemiologia, donde, para dar cumplimiento a la orientacion, al menos en Quivican, se aprovecho la medida orientada de disminuir plantillas en un % especifico, se deshicieron de un personal costoso del que, estrategicamente, no correspondia deshacerse, como lo es el personal de Control de vectores, donde abundan los bandazos, en un momento ademas donde mas falta hacen (comienzo de las lluvias e incremento del mosquito y aqui recuerdo a Napoleon que perdio la guerra en la campaña de invierno en Moscu..) cuestion que se alerto a tiempo pero no se oyo, que tambien eso abunda. Y ahora se enmascaran los efectos de esos errores movilizando personal de otros municipios con el consiguiente gasto en recursos.. pero nadie reconoce el error.. de eso, del verdadero error, no se habla, a nadie le pasara nada.. o mejor dicho, el perjudicado, como esta ocurriendo ultimamente, todos saben quien es y a nadie al parecer, le importa. El tema es delicado, no se toca.

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